Mantener los espacios impecables requiere entender que cada superficie posee necesidades únicas y, por ello, aplicar una correcta limpieza según el tipo de suelo es fundamental para garantizar su durabilidad y brillo natural.
Desde la delicadeza que exigen las maderas nobles hasta la resistencia de los materiales cerámicos, conocer los productos y técnicas adecuadas evita daños irreversibles y asegura un acabado profesional en cada rincón del hogar.
En este sentido, una rutina adecuada no solo ayuda a mantener los pisos libres de polvo y suciedad, sino que también puede contribuir a prolongar su apariencia y vida útil. Por esto, en este artículo te explicamos cómo debes limpiar de acuerdo a las características del piso.
¿Cómo debe ser la limpieza según el tipo de suelo?
Antes de comenzar a limpiar, conviene conocer las particularidades del suelo y revisar qué productos recomienda el fabricante, especialmente en superficies delicadas. De modo que identificar el nivel de porosidad, la sensibilidad a la humedad y el tipo de acabado facilitará la elección de herramientas precisas.
A simple vista puede parecer un detalle menor, pero la madera de un parqué, la cerámica y los suelos de vinilo son materiales completamente distintos. Por ende, no todos reaccionan igual ante los mismos productos ni soportan el mismo nivel de humedad.
Para evitar daños y mantenerlos como el primer día, la especialista Eva La Ordenada compartió con El Mueble cuáles son los cuidados exactos que necesita cada tipo de suelo:
- Parqué y madera natural: El agua es su peor enemiga. Debes limpiar con la mínima humedad posible y usar siempre productos de ph neutro para proteger y alargar la vida de la madera.
- Suelo laminado: Olvídate del trapeador muy mojado. Lo ideal es pasar una mopa apenas húmeda para impedir que el agua se filtre entre las juntas y provoque que se ahuequen o abomben.
- Gres porcelánico: Es una opción sumamente resistente y fácil de mantener. Para dejarlo reluciente, solo necesitas agua caliente y unas gotas de jabón neutro.
- Mármol: Prohibido usar vinagre o limón. Al tratarse de un material delicado, los ácidos destruyen su brillo de manera permanente.
- Terrazo: Para el día a día es suficiente con agua y jabón neutro. Si necesitas quitar manchas leves y devolverle su brillo original, el bicarbonato es tu mejor aliado.
- Baldosas mate: Tienden a dejar marcas de agua con facilidad. La clave para lograr un acabado uniforme y sin rastros es secarlas justo después de fregar.
Otros pisos
- Suelos vinílicos: no utilices estropajos ásperos y productos agresivos para evitar rayas en la superficie.
- Piedra natural: Exige limpiadores especiales con el fin de protegerla contra la corrosión y prevenir manchas indeseadas.
- Microcemento: Necesita productos de limpieza muy delicados para cuidar y preservar su capa de sellado.
- Suelos oscuros: Un truco infalible para disimular las marcas de las pisadas es añadir un chorrito de suavizante al cubo de agua.
En definitiva, adaptar las rutinas de limpieza a cada tipo de suelo es la clave definitiva para proteger los materiales y mantener tu hogar impecable por mucho más tiempo.
Información de El Mueble / redacción Hogar Trend
No dejes de leer: Samsung Home Companion: IA para simplificar las labores del hogar

